jueves, 12 de julio de 2007

¿Todo con el poder de tu celular?

Ayer se publicó una noticia sobre la puesta en marcha del pago electrónico vía celular a partir de noviembre de este año, sin duda una gran estrategia para facilitar la realización de transacciones financieras a los consumidores. Pero, ¿En realidad el usuario esta preparado para realizar este cambio?

El uso del teléfono celular en nuestra vida cotidiana se ha popularizado tanto, que en muchos casos los usuarios ignoran lo que puede o no puede hacer su dispositivo móvil. En gran medida este desconocimiento se origina por la facilidad de uso que tiene un celular, no se requieren grandes conocimientos técnicos para realizar las principales funciones que nos ofrece.

Sin embargo el uso de la tecnología en un país como el nuestro, requiere más responsabilidad por parte del usuario, debido a que en los últimos tiempos el crimen organizado ha adquirido un gran poder económico suficiente para investigar y desarrollar nuevas formas delictivas. Teniendo en la tecnología móvil una gran herramienta para llevarlas a cabo, pareciera que este tipo de avances son más efectivos para cometer delitos que para prevenirlos.

Recordemos algunas formas de este "nuevo" crimen organizado.

Los secuestros virtuales, que se llevan a cabo con una logística impresionante, valiéndose de la ingeniería inversa, obtienen información detallada sobre las actividades que realizaras en las próximas horas, hasta lograr un montaje casi perfecto. Las extorsiones telefónicas utilizando como pretexto algún tipo de premio, que solo es válido al otorgar el equivalente a cierta cantidad en dinero electrónico –tiempo aire-.

Los fraudes electrónicos en muchas páginas de internet donde te indican que puedes incrementar tu saldo de manera gratuita solo mandando un mensaje SMS con el monto deseado al número del principal carrier de Telcel –que varia según la página o el usuario que informe del curioso bug en el sistema-. Los keyloggers que no hace más de dos años se encontraron en cajeros muy bien disfrazados, donde solo era necesario un lector de tarjetas de banda magnética y una buena imitación hecha de fibra de vidrio para obtener tu número de cuenta y NIP.

Los tantos y tantos casos de tarjetas clonadas porque el mesero se la llevó “a lo oscurito” para cobrar la cuenta. Los falsos access points ubicados en la terminal aérea de la Ciudad de México para pescar con relativa facilidad, la información confidencial de algún incauto que se conectó a la red para realizar transferencias bancarias –cuando en realidad se conectó a una pc portátil-.

Sin duda habrá más y más modalidades en cuanto a fraudes electrónicos, debido a la presencia del factor humano que incrementa las posibilidades de éxito, a diferencia de los sistemas informáticos que reducen esas mismas posibilidades a cifras increíblemente pequeñas.

Sería bueno que antes de adoptar este nuevo sistema de pago, “Todo con el poder de tu celular” lo pensemos dos veces y así evitar un mal rato en el futuro. ¿O tu que opinas?


bytes.

Pd. Si al final este sistema no te convence, siempre puedes tomar medidas drásticas como esta:

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