martes, 26 de febrero de 2008

Entre sueños...

Dicen que los sueños se forman de las vivencias del día, y hoy me tocó comprobarlo.

Ayer, tuve que ir a CU a arreglar mi cuenta de RIU, reponer mi carnet del servicio médico, y solicitar mi certificado de bachillerato al archivo general, por lo que buena parte de mi día, me la pasé en el pumabus.

Por la noche, programé el despertador con veinte minutos de anticipación para que sonara a las 3:50 am. Durante mi sueño -que empezó como a las 2:00 am, me subía al pumabus -la verdad ignoro hacia a dónde me dirigía- y en la segunda parada -no sé cual era, pero si se que era la segunda :P- subió ella, sí!!! era ella, la encontré sin buscarla en un viaje cualquiera, perfecta, sobria, linda y tierna, con una sonrisa cautivadora y unos ojos a los que caí rendido desde el primer momento en que nuestras miradas se cruzaron.

De pronto, el tiempo comenzó a ir cada vez más rápido mientras a lo lejos escuchaba cierto patrón o armonía, muy familiar por cierto, así mi sueño se repitió por no se cuantas veces, pero todas terminaban igual, ella se iba sin poder intercambiar una sola palabra, distanciados por la multitud de la hora pico, pero en cada ciclo aumentaba la velocidad de la escena. Cuando desperté, me di cuenta de que ese extraño patrón que aceleraba mi sueño, era el sonido del despertador anunciando las 5:00 am. Increíble, una hora y diez minutos escuchando inconscientemente la triste alarma y sin responder.

Felices bytes.

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