sábado, 14 de mayo de 2011

Cuarentena… Día 1.

La cuarentena (del término cuarenta días) es la acción de aislar o apartar a personas o animales durante un período, para evitar o limitar el riesgo de que extiendan una determinada enfermedad contagiosa 
Wikipedia.

En este momento, no se me ocurre otra enfermedad más contagiosa que la soledad, o su fiel compañera, la tristeza.

Regreso a este espacio que he construido durante ya varios años, en donde cada piedra es un recuerdo bueno o malo, regreso para seguir colocando ladrillos, creo que esto es lo único que puedo dejar cuando ya no esté más en este recipiente de vida. Lo más irónico, es que todo cuanto he escrito se sustenta en la capacidad de los semiconductores para jugar a Dios manipulando la electricidad. Adiós a la piedra, a las letras impresas, a esas cosas que en “la vida real” perduran para la posteridad.

Este es el día 1 de la cuarentena que he fijado como experimento de fuerza de voluntad –o desapego- desde hoy he dejado de twitear, (aún no sé si FB corra con la misma suerte, en parte porque hay gente con la que interactúo y que no tiene la culpa de mis broncas como para no contar conmigo, aunque todavía lo estoy evaluando).

Espero que este tiempo sirva para que desaparezca esta horrible sensación que tengo, vil opresión de sentimientos e irracionalidades, ja! una vez más me fui con la finta, me olvidé de que las ilusiones son como los globos, cuando crees que durarán hasta que termine la fiesta, nunca falta quien venga y los reviente en tu cara.

Espero, también, recuperarme (sí, recuperarme a mi), restablecer prioridades que sean viables, dando un paso a la vez. Es un mito que los corazones se rompan, lo que pasa es que sólo cambian su estado de agregación; me encanta imaginarlo así.

A pesar de que me siento mal, no puedo reprocharte nada, mi error fue perder el tren que prometía llevarnos a un futuro mejor. Donde quiera que te lleve y con quien sea que decidas viajar, ahora no es asunto mío.

Respeto… ahora es una de esas palabras que me aterran, no parte de la indiferencia, sino de aceptar que hay cosas que no puedo cambiar. Ahora lo entiendo, tienes mi respeto, aunque no tenga tu amor.

Somos estrellas y las estrellas a pesar de compartir el mismo universo, viven en distintas galaxias; y por lo que sabemos, se alejan unas de otras con el tiempo.

Día 1.

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