domingo, 15 de mayo de 2011

Día 1.0645

De los momentos más felices de esta etapa de mi vida, es justo decir que las veladas de café y crepas con Nely tienen un lugar muy especial, hay quienes se pasan la vida y no encuentran a nadie con quien se sientan libres de hablar de cualquier cosa en el mundo. Hoy somos un poco más libres, porque uno es libre cuando destruye falsos tabús e ingresa tópicos “sensibles” en las conversaciones cotidianas, cuando reconoces en el otro cierta parte de ti.

Lo que empezó como un día sombrío, terminó en el reconocimiento de ideologías, en repensar la vieja –pero muy cierta- frase de “nadie es tan malo que no tenga remedio, ni tan bueno que no pueda perderse”.

No siempre es divertido aceptar que uno vive en una realidad polarizada, pero siendo honestos, lo único que podía hacerme sentir mejor, era exactamente lo contrario a la causa de mi malestar. Una vez más, queda demostrado que la partida doble es universal –sic-

Día 1.0645

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