lunes, 16 de mayo de 2011

Día 3. Fin de la cuarentena.

Creo que el ecosistema sentimental va respondiendo muy favorablemente a la adversidad, y es por eso que hoy se acaba esto, o al menos de manera oficial.

Simbolismo: esta rolita.



Antes de tres días saldré de aquí
con el alma a trozos me esfumaré.
Antes de tres días te digo adiós
viendo que el futuro se ha partido en dos.

Unas cuantas horas y algún vermouth
una tarde a solas si quieres tú.
Cuéntale a Keith Richards lo que pasó
dile que te cuide si ya no estoy yo.

Huellas de una noche que no acabó,
huellas de tu perro en la habitación,
una espina rota se me quedó
entre la garganta y el corazón.

No me gusta nada más,
ya no pido nada más,
ya no quiero nada más, si no eres tú.

Y en la discoteca suenan los Cult,
no me gusta el sitio, pero estás tú.

Un par de borrachos nos miran mal,
va por ti muchacho, bebe hasta el final.

No me gusta el juego si hay que perder,
alcanzar el cielo y después caer.

No me gusta nada si no eres tú,
ni este bar canalla ni el cielo azul.

No me gusta nada más,
ya no pido nada más,
ya no cuiero nada más, si no eres tú.

Por lo demás; creo que le vamos a dar un ‘Break’ a estos asuntos amorosos, de un par de meses. La verdad es que a pesar de que todos sabemos que en este juego se gana y se pierde, por el momento prefiero no participar, evado mi responsabilidad de dar y/o recibir respuestas negativas a problemas indefinidos.

#notamental por si algún día tengo hijos y leen estas notas; a pesar de lo que pudieran pensar, a mis 24, aún no sé si quiero tenerlos, vivir es más complicado de lo que parece, tienen que lidiar con el tiempo en contra, la distancia y las mentiras que los “adultos” solemos decirnos para no “destruirnos” aunque ellas terminen por hacerlo con el tiempo. Y pese a todo, supongo que si algún día los tengo, espero tener la sabiduría para dejarlos cometer sus propios errores.

Día 3. El final de una de tantas malas rachas.

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