lunes, 13 de junio de 2011

Basura en la cartera…

Me encuentro este video en tumblr:

Es curioso, porque ayer por la tarde estaba pensando precisamente en ese asunto y la posibilidad de que aquí en México se pudiera replicar este simpático modo de reciclaje.

Me refiero a que en Noruega, puedes llevar tus empaques (latas de aluminio o PET) a las máquinas que están en las tiendas como los 7-Eleven, después de depositarlas, generan un cupón redimible en las compras que hagas, no conozco a detalle el programa, pero sí esto pudiera hacerse aquí se me ocurre…

  • Un sistema de reciclaje por tarjeta electrónica, en el cual el consumidor vaya ahorrando sus centavos (porque obviamente no te van a dar dos pesos de descuento por una lata ¿verdad?) lo que fomentaría la cultura del reciclaje al “eliminar” a los intermediarios a la tediosa tarea de juntar decenas de kilos de desechos para que “valga la pena”, así, cada vez que llevaras unas cuantas latas a la máquina, esta te abonaría a tu tarjeta (RFID digamos, como la del metro o metrobús) el importe de tu contribución.
  • El sistema podría ser patrocinado por el Estado y este a su vez, podría convertirse en el intermediario para las empresas que compran estos desechos (jineteando el dinero, y así, podría lograrse un beneficio para “todos” –los no capitalistas XD-) como sucede con el metro y su prepago.
  • Otra opción es que el sistema, fuera implementado por las propias empresas que generan los desperdicios industriales, se me ocurren, refresqueras y embotelladoras, para que los descuentos apliquen sobre la compra de sus propios productos (aunque en este modelo, todos ganaríamos menos, por la limitante de sólo comprar más latas o PET, pero se reduciría la cantidad de desechos generados, aumentando la eficiencia del reciclaje.
  • Una opción más, la implementación del mismo sistema por parte de las cadenas de tiendas de conveniencia, imagínense que FEMSA pusiera máquinas de este tipo en cada OXXO y que los descuentos sólo aplicasen a las compras en esa tienda en específico. –lo mismo que el punto anterior, no ganamos mucho, salvo reducir los desechos, en ambos casos, los ganones serían las empresas que paguen por poner el sistema-

A pesar de estas variantes que se me ocurren, todavía hay ciertos detalles que sería bueno investigar, como por ejemplo; según yo –al no tener más información al respecto, sólo puedo especular- el precio de dichos desperdicios industriales, se fija por la oferta y la demanda. En todo caso, si se incrementara la eficiencia en su recolección habría más material disponible y su precio caería, por lo que al mismo tiempo el atractivo para el consumidor podría reducirse drásticamente y con el tiempo, no justificar la rentabilidad de todo el sistema. En fin, sólo son ideas de madrugada.

¿Qué opinan?

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